EL DRAGÓN Y EL LOBO: FINAL DE LA SÉPTIMA TEMPORADA DE JUEGO DE TRONOS

El episodio más largo hasta el momento cerró con la séptima temporada, aprovechando cada segundo en pantalla con el momento perfecto. Fue emocionante, emotivo, tenso y muy entretenido.

Los escritores de Game of Thrones tienen la habilidad de hacer que las conversaciones tengan el mismo nivel de acción que muchas batallas. Y fue justamente eso lo que hizo de “El Dragón y el Lobo” un gran episodio. Cada encuentro estuvo lleno de tensión y fue relevante. Con el contraste del capítulo pasado, nos hicieron recordar lo que amamos de esta serie, desde el inicio: la mezcla entre política, magia y problemas familiares.

Comencemos por la secuencia en Poso Dragón. Ésta estuvo llena de personajes favoritos y por eso, emocionó con facilidad a los fans. Desde Tyrion viendo a Podrick, hasta Brienne descubriendo que el Sabueso estaba vivo, cada palabra fue elegida cuidadosamente para elevar la tensión y retratar el arco de cada uno de los presentes. Todos han cambiado y por eso fue tan interesante verlos en una reunión.

Pero de todos estos encuentros, nuestro favorito fue el del Sabueso con la Montaña. Desde hace mucho los fanáticos han tenido la fantasía de que los hermanos Clegane se enfrentarán en un combate. La idea de una batalla entre estos dos es prometedora por el espectáculo físico; pero también por la carga psicológica que implicaría: el hermano pequeño vengándose de las atrocidades que sufrió a manos de su despiadado hermano mayor. Es el único esquema donde el perjudicado sería Sandor Clegane y eso suena genial.

El encuentro no tuvo sangre ni golpes, pero fue interesante ver cómo Sandor se da cuenta que su familiar ya no es el mismo. Algunas palabras fueron suficientes para amenazar con mayor fuerza que cualquier espada. Pero si algo hemos aprendido de Juego de Tronos es que no tendrá un final feliz y probablemente, la venganza no será tan dulce para Sandor.

Los silencios y las pausas fueron utilizados en favor de la narrativa, a diferencia del episodio anterior. El ejemplo perfecto de esto es cuando el personaje mencionado libera al caminante blanco y por unos momentos, pensamos que la bestia se había escapado. Esto fue la máxima expresión de Juego de Tronos jugando con su audiencia. ¿Por qué estos recursos funcionan aquí y no en otras series como The Walking Dead? Porque el resultado es mejor de que lo que pensábamos. La conversación que siguió fue mucho más interesante que la batalla que pudo haber sucedido si la criatura no hubiera estado en la caja.

Ahora, vamos con una de las mejores partes del episodio: la conversación entre Cersei y Tyrion Lannister. Quiero tomarme un momento para reconocer, una vez más, las magníficas actuaciones de los dos. Lena Headey podría ser fácilmente la actriz más fuerte de la serie –no puedo pensar en nadie que hiciera un mejor papel de Cersei que ella. Por supuesto, Peter Dinklage está a la altura. Pareciera que Tyrion se estuvo preparando toda la vida para este momento. El odio es algo muy tratado en esta serie, pero en su caso es particular porque él de verdad quiere a su familia.

De igual forma, la conversación entre Jaime y Cersei fue muy poderosa. Con todo y el incesto, él se ha convertido en uno de mis personajes favoritos porque en el fondo es bastante noble. Pudimos escuchar su corazón romperse mientras que Cersei le confesaba sus planes con Euron. La tensión llegó a su punto máximo cuando creímos que podría tener la fuerza de matar a Jaime. Pocas historias pueden hacernos dudar tanto de las intenciones de un personaje. Parece que Jaime tendrá cada vez más presentes la palabras de Olenna.

Avanzando un poco más hacia el norte, tenemos a Theon, quien se empodera después de su conversación con Jon Snow y decide que ahora es su turno de rescatar a su hermana. Para mí, ésta fue una de las mejores escenas (y eso que Theon es uno de los personajes más odiados de la serie). Su reencuentro con él mismo fue magnífico. Y aunque es bastante burdo que haya ganado ventaja en la pelea por no tener pelotas, podemos ver la situación de forma más poética y decir que encontró la fortaleza dentro de su debilidad.

Lo más impresionante fue el juicio de Meñique. Toda esta parte de la historia había sido bastante débil pero el giro mejora cada acontecimiento en Invernalia y le da otro sentido a los otros episodios. Siempre nos habíamos preguntado cuál era el papel de Bran en todo esto y parece que ahora queda mucho más claro. Petyr Baelish era un gran personaje pero todos estábamos más que listos para verlo morir.

Y hablando de Bran, los cabos se ataron y se reveló el misterio que rodea el legado de Jon Snow. Primero que nada, un aplauso por haberle inyectado humor al momento. Él no ha sido precisamente divertido y la combinación con Sam le dio el toque que necesitaba su próxima aparición. Ahora se ha confirmado uno de los más grandes giros de la serie y pudimos ver a Rhaegar por primera vez.

Sé que es poco probable, pero me encantaría ver más de esta historia y entender cómo fue que estos dos se enamoraron y causaron una guerra por ello. Y por cierto, seguro hay mil secretos ocultos en el nombre de Aegon. Evidentemente, no es coincidencia que tenga el nombre del “conquistador de los siete reinos” y del otro hijo de Rhaegar con Elia.

La cereza en el pastel fue cuando la historia nos jugó una mala broma y nos mostró a Jon Snow acostándose con su tía, mientras se revelan más detalles de su identidad. Algo así de retorcido sólo pudo haber salido de la cabeza de George R.R. Martin. Me recordó a una película mexicana llamada La Mujer del Puerto, donde una prostituta se acuesta con su hermano sin conocer su identidad y termina suicidándose cuando se da cuenta. Entiendo que la historia de amor es algo que todos los fans esperan, pero creo que los dos personajes enloquecerán un poco cuando se enteren de lo que hicieron.

Finalmente, se resolvió el misterio de qué iba a escupir Viserion –y sí, es una especie de fuego azul. Tal como muchos habían creído, el muro finalmente se cayó. Esto era importante porque hace que la amenaza de los Caminantes Blancos sea inminente para todos. Fue algo así como el invierno en su máximo esplendor.

Pero uno de los momentos más emotivos fue cuando la nieve cae en Desembarco del Rey, mostrando que nadie es vulnerable ante la tormenta que se avecina. Se ve que gastaron un montón en realizar esta toma. Esto le dio un toque nostálgico al episodio.

Ahora la unica preocupación es si seis episodios (de la próxima temporada) serán suficientes para contar lo que falta. Recordemos que el último libro de la saga se llama Sueño de Primavera y si bien no espero que las historias sean iguales, la serie y las publicaciones deberían de ir en la misma dirección. Si las estaciones duran años y años en Westeros, y si un verano largo trae un invierno aún más extenso, ¿hará un salto de tiempo la octava temporada? ¿O no veremos el final que tendrá la novela? Esta cantidad de capítulos no podrían retratar el invierno completo, ni aunque duraran dos horas cada uno.

Vía: IGN

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